Tubilla del Lago, arte mural en clave rural


Tubilla del Lago, un pueblecito de la Ribera del Duero burgalesa, ha conseguido enganchar con el forastero. Este pueblo gusta y punto, no es ni su iglesia, ni su casco histórico, ni sus paisajes, su atractivo reside en las paredes. Sí, como lo oyes, en sus muros pintados a brochazos, pinceles o sprays. Los turistas que visitan Tubilla del Lago quieren recorrer sus calles para ver cómo se cuenta la historia del pueblo a través de sus pinturas urbanas. Así es como yo descubrí a una abuela idéntica a la mía, representada fielmente con su moño canoso, la chimenea en la cocina, los gatos merodeando y el puchero en la lumbre. 

Y luego vi a una mujer que hacía lo mismito que mi madre, jabón, pero creo que esta mujer también hacía rosquillas, flanes, ganchillo y leche frita, como mi madre. Las pinturas hablan de las vidas de los habitantes de Tubilla, nos cuentan sus historias sin necesidad de folletos, ni guías, no es necesario, en las paredes están todos los detalles para entender las raíces de este pueblo. Conoceréis la fauna, los paisajes, las formas de vida, su riqueza, las fiestas y tradiciones, el pasado, sus habitantes más ilustres y las costumbres de Tubilla recorriendo sus murales.

La mejor manera de recorrer este museo al aire libre es contactar con Pilar, del grupo de voluntarios riberizadores de Tubilla del Lago, del Programa de Voluntariado «Ribera Voluntariis» de ADRI RIBERA DEL DUERO BURGALESA. 

No hay comentarios

Comentar