Salinas de Añana o el valle del oro blanco


Las Salinas de Añana, también llamadas el Valle Salado de Añana, es un enclave único en el mundo, con más de 6.500 años, donde veréis in situ el origen de la sal, cómo se produce y qué significa para el pueblo, su gente. Con la entrada de vuestra visita contribuiréis a la conservación y explotación sostenible de estas salinas.

Añana es un pueblecito situado en la provincia de Álava, a 31 kilómetros de Vitoria. Manantiales de salmuera brotan de la tierra de forma natural, y la evaporación hace que la sal en disolución precipite y pueda recogerse. Sus salinas han sido explotadas desde la Prehistoria, aunque fueron los romanos, en el siglo I antes de Cristo, quienes comenzaron a utilizar el sistema de eras, similar al actual. Las mejoras introducidas permitieron aumentar la producción del «oro blanco».  Tenemos que tener en cuenta que la sal era un elemento importantísimo para garantizar la conservación de los alimentos. En la actualidad da sabor a nuestra cocina y también, la sal de las Salinas de Añana da sabor a las creaciones de algunos de los mejores cocineros y cocineras del mundo. Nombres como Martín Berasategui, Joan Roca, Diego Guerrero, Pedro Subijana figuran como embajadores del Valle Salado de Añana.

¿En qué consiste la visita?

Podéis reservar la visita directamente desde su página web. Nosotros realizamos la visita general al Valle Salado y al proceso de producción de sal (7 euros por persona).

Os recibirá un guía que os narrará la historia de las salinas, el proceso de recuperación y su peculiar construcción. Conoceréis por qué hay sal en este lugar y en qué consiste el oficio de salinero. ¡Atentos! porque hay distintas variedades de sal. Recorreréis en grupo sus sendas, los canales y las diferentes terrazas donde se produce la sal. Seréis testigos de un proyecto global: arquitectónico, cultural, paisajístico, arqueológico, geológico e histórico. 

¡Ah! Llevad toalla, porque al final de la visita podréis introducir los pies y las manos en las bañeras hipersalinas (súper saludable). 

Por último, no olvidéis pasar por la tienda para echar un ojo al catálogo de productos. La Sal de Añana no deja a nadie indiferente.

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