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Turismo para runners, a ritmo de Rock

El turismo para runners está en auge, sumando cada vez más seguidores. Pues bien, para muestra un botón. Os vamos a contar cómo fue nuestra experiencia en la pasada Rock & Roll Madrid.
 
Llegamos a Madrid
Llegamos a Madrid el sábado por la mañana para aprovechar el día. Había que recoger el dorsal y la bolsa del corredor en IFEMA, en Expodepor – Feria del Deporte, así que decidimos dedicar el resto de la mañana a visitar los stands y hacer alguna foto. Pero nos decepcionó un poco la Feria, había pocos puestos, nos la imaginábamos más potente, con más productos y expositores, así que lo más interesante terminó siendo la recogida estricta del dorsal.
 
La infraestructura nos vino bien para reponer fuerzas, ya que se nos hizo un poco tarde para buscar un sitio en los alrededores del pabellón. Con la bolsa del corredor los participantes teníamos un vale gratis para un menú (pasta, fruta y agua o cerveza) y 5 euros por acompañante. No fue ninguna maravilla, pero ‘matamos’ el hambre.
 
Sábado tarde / noche
Nos alojamos en el hotel Meliá Galgos, distrito de Salamanca, una zona relativamente cerca del centro, a la que se puede llegar tranquilamente dando un paseo. Otra opción es coger el metro en Nuñez de Balboa (el acceso más cercano al hotel es el de la calle Juan Bravo, a unos 500 metros).
 
Por la tarde decidimos dar un paseo por el barrio de Malasaña, el ‘museo’ de los garitos más chulos, donde la visita obligada es siempre a The Stuyck, un templo de la cerveza artesana, con catorce grifos y una carta muy interesante. El tataki de atún es nuestro plato favorito, aunque la hamburguesa es otro ‘pecado capital’. Después de cenar volvimos al hotel dando un paseo, hacía una noche estupenda.
 
El hotel Meliá Galgos es un alojamiento con todo lujo de detalles, comodidades y atenciones. Es transitado por multitud de turistas, amplio, acogedor y con un desayuno bufet muy completo y de calidad. Es un hotel bastante exclusivo, sin embargo nos venía muy bien su localización por motivo de la carrera. Hubiéramos preferido Gran Vía, pero estaba todo reservado.
 
Domingo
¡El gran día! El desayuno fue ligero y muy temprano. Una duda que me asaltaba como corredora era el tema del ropero. Aunque había servicio de guardarropa, yo no quería dejar el cortavientos allí (tenía la suerte de contar con acompañante). Así que si no tenéis a nadie que os cuide la ropa y no os apetece usar el servicio de guardarropa, vi a gente que para evitar el frío antes de la carrera, se había colocado una bolsa de plástico grande a modo de chubasquero, que luego tiraban. Son ideas.
 
El ambiente de la carrera fue excepcional, aunque claro, yo corrí la 10k y eché de menos más escenarios con música, pero el recorrido fue llevadero en un lugar privilegiado, una de las arterias de Madrid (Pº de la Castellana). Como la carrera de 10k comenzó a las 9.00 había poquita gente animando, nada que ver con las otras pruebas, en las que la ciudad de Madrid se volcó. La Rock & Roll Madrid es un evento muy emocionante, muy recomendable para cualquier runner. La organización es muy buena… ¡Te colocan hasta medalla cuando llegas a la meta! La web proporciona a los participantes todo tipo de información y los mensajes antes de la cita son frecuentes. A pesar del dolor en la rodilla derecha, que me estuvo molestando durante casi toda la carrera, finalicé la 10K con bastante dignidad: 55:40 minutos. La meta estaba situada en El Retiro, un lugar privilegiado, lleno de vida, donde notamos el calor de la gente.
 
Aunque teníamos en mente comer en Mad Brewing, un restaurante en el corazón de una fábrica de cerveza, el tiempo se nos echó encima, y decidimos quedarnos por el centro (el sitio está un poco a desmano). Ese día comimos en la pizzería Emporio, en la calle Preciados. Un local muy acogedor. Estuvimos a gusto y el trato fue correcto, la pizza estaba muy buena. Si vais o habéis ido ya nos contareis vuestra experiencia. Paseamos por el centro de Madrid, cenamos unas raciones en Lizarrán (sin más), también en la calle Preciados, y volvimos al hotel a descansar.
 
La verdad es que este tipo de turismo es muy interesante, conocer ciudades, disfrutar de su gastronomía, de sus calles, de su gente a partir de una afición compartida por miles de personas es una alternativa de ocio diferente, muy recomendable; y si además la carrera va a ritmo de Rock & Roll la motivación es máxima, y en Madrid… ¡total! ¿Cuál será nuestro próximo viaje de turismo para runners? ¡Os lo contaremos! ¿Y el vuestro?

Periodista y adicta a las redes sociales. Amiga del turismo activo, la naturaleza, los animales, el deporte y los viajes en general. La gastronomía es otra de mis pasiones. Mi gata Frida es mi debilidad. Escríbeme al mail anaycesar@mundicolas.com

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